Fitofármacos: cure con plantas

El tratamiento de enfermedades con la ayuda de plantas medicinales es uno de los logros más antiguos de la humanidad. Incluso se puede decir que hasta finales del siglo XIX, la fitoterapia fue la enseñanza de medicina más importante. En el siglo XVI, Paracelsus comenzó a resumir sistemáticamente las hierbas medicinales que son nativas de nosotros y a desarrollar métodos para extraer los ingredientes activos deseados de las plantas. Hizo de la fitoterapia una ciencia empírica, que siguió cada vez más principios científicos.

Naturaleza y química

Muchos de los medicamentos que se producen hoy químicamente son originalmente de hierbas medicinales. Por ejemplo, la aspirina contiene un ingrediente activo de la corteza del sauce, se obtuvieron fuertes sustancias analgésicas como los opiáceos del látex de la amapola y recientemente se encontró en la campanilla la droga galantamina, que ahora se usa en la enfermedad de Alzheimer.

formularios de solicitud

En plantas de fitoterapia se usan como plantas frescas, como extractos o en forma de tés, cápsulas, gotas y ungüentos. En general, los suplementos a base de hierbas tienen un espectro de acción bastante amplio, y que es particularmente beneficioso, con muchos menos efectos secundarios que los medicamentos sintéticos.

Calidad probada

Los fitofármacos de hoy en día están sujetos a los mismos requisitos estrictos que los medicamentos producidos químicamente. En cuanto a calidad, eficacia y seguridad, deben cumplir con los mismos requisitos legales. Además, solo se pueden recetar sustancias activas cuyo uso sea mayor que el riesgo. En este sentido, las hierbas medicinales son incluso superiores a las medicinas sintéticas.

El material de partida debe ser cultivos controlados, que pueden usarse para estandarizar el contenido de ingrediente activo, de modo que cada tableta o cápsula siempre contenga la misma dosis.

¿Cuándo entran en uso los fitofármacos?

Su principal área de aplicación son las hierbas medicinales para trastornos tales como inquietud nerviosa, quedarse dormido, resfríos, problemas estomacales y trastornos cardiovasculares leves. Ya cubren una gran parte de las quejas más comunes que los pacientes acuden al médico o al farmacéutico. Pero también en otras áreas, como alergias, problemas de la menopausia, estados de ánimo depresivos o para fortalecer el sistema inmune, las hierbas medicinales están en aumento.

Aplicación correcta

A pesar de la buena tolerabilidad de los fitofármacos, no deben tomarse durante un período de tiempo más largo sin antes haber informado a un especialista. Sobre todo, las combinaciones de varias hierbas medicinales y también con medicinas sintéticas convencionales no siempre son seguras. Una consulta con el farmacéutico tiene sentido en cualquier caso y brinda seguridad adicional para hacer lo correcto para su salud. (PNM)

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