¿El consumo de mejillón es siempre inofensivo?

La recomendación tradicional de que las conchas solo deben consumirse en meses con la letra "R" tiene antecedentes tradicionales. En nuestras latitudes los mejillones tienen una estación de septiembre a abril y se ofrecen principalmente de la cosecha alemana y holandesa. La intoxicación con mejillones ocurre solo en los meses cálidos (sin la letra "R"), porque en estos meses las algas florecen y forman toxinas durante la floración.

Toxinas en algas

Por filtración, las almejas recogen las toxinas de las algas con el agua. Las toxinas pueden acumularse en concentraciones peligrosas en los mejillones. Este proceso se llama "intoxicación por mariscos" y se refleja en la sabiduría popular. Además, prevalecieron condiciones de almacenamiento y transporte más precarias, lo que condujo a un deterioro. Por lo tanto, era lógico renunciar a los mejillones en los meses cálidos.

Control durante todo el año

Hoy en día, la legislación general de la UE garantiza que tanto las zonas costeras de algas y de cría de bacterias como todas las áreas costeras relevantes para la captura de mariscos se controlan a través de un sistema de alerta temprana de toxinas de algas durante todo el año.

En los centros de limpieza y envasado, los mejillones se lanzan para el consumo solo después de haber sido revisados ​​por seguridad. Por lo tanto, se excluye en gran medida un deterioro de la salud de los consumidores por Algentoxine y por bacterias dañinas.

La información de antecedentes

Anteriormente, la regla "R" tenía sentido, ya que las toxinas de las floraciones de algas, que a menudo causan envenenamiento de mejillón, eran un problema importante. Este fenómeno natural ocurre solo en los meses de verano, ya que no llega en el invierno a la floración de las algas y la formación de toxinas asociada.

Gracias a su acción de filtración, un mejillón filtra hasta 2 litros de agua por hora, los mejillones absorben las toxinas de algas altamente tóxicas de las algas con armadura y el agua. Esto puede provocar concentraciones peligrosas de toxinas en el caparazón, por lo que ya no es adecuado para el consumo.

Hoy en día, el riesgo de intoxicación por mariscos por toxinas de algas o deterioro bacteriano en la temporada cálida es muy bajo. Las conchas recolectadas se almacenan en secciones especiales de agua de mar en la costa, conocidas como almacenes húmedos, hasta que se transportan. Aquí se realiza una limpieza natural, ya que las conchas eliminan la arena y otras impurezas. Además, los modernos procesos de distribución permiten una cadena de frío cerrada. Sin embargo, los mejillones son alimentos perecederos y los consumidores deben prestar mucha atención cuando compran y preparan su hogar.

Consejos para los consumidores

  • Si es necesario, evite comer en verano (junio, julio, agosto) ya que los mejillones desovan durante este tiempo y su sabor puede verse afectado.
  • Guarde los mejillones recién comprados refrigerados y consuma a más tardar el día siguiente.
  • Para la preparación use solo mejillones cerrados y después de cocinar solo coma los mejillones abiertos.
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