Cáncer de mama: síntomas y diagnóstico

Incluso sin síntomas o síntomas, es posible que ya se haya formado un cáncer de seno o un precursor de un cáncer de seno. La variedad de quejas es excelente, por lo que no siempre se pueden asignar claramente. A continuación, los síntomas y el diagnóstico del cáncer de mama se explican con más detalle.

Signos que indican cáncer de mama

Los siguientes signos o síntomas siempre deben ser aclarados por un médico, especialmente si estos síntomas recurren:

  • Endurecimientos palpables
  • Nudos táctiles
  • Cambio en la forma o el tamaño de un pecho
  • Cambio de cofre en su movilidad al levantar los brazos
  • Retracciones de la piel o el pezón ("cáscara de naranja")
  • Cambios en apariencia, color o sensibilidad en ciertas áreas de la mama
  • Las secreciones de fluido de un pezón
  • Nódulos linfáticos axilares agrandados
  • Nódulos linfáticos axilares nudosos
  • Tirando o ardiendo en un pecho
  • Otro dolor en un pecho

En el mejor de los casos, los síntomas tienen una causa inocua, como el endurecimiento o la infección relacionados con las hormonas. Sin embargo, incluso con cáncer de mama, la acción rápida después de la aparición de los síntomas mejora las posibilidades de recuperación de este cáncer. Por esta razón, todas las mujeres mayores de 30 años deberían revisar su seno con regularidad. Este autoexamen se realiza mejor una vez al mes aproximadamente una semana después del inicio del período. Por lo tanto, se pueden descubrir posibles quejas o síntomas.

Palpación como autoexamen

Al observar y palpar regularmente, la mujer conoce muy bien su tejido mamario y nota cambios tempranos que pueden ser un signo de cáncer de seno. Además, el ginecólogo primero examinará los senos en la comparación y palpación; esto incluye la palpación de los ganglios linfáticos en las axilas.

Si hay una sospecha de cáncer de mama o si los cambios no son atribuibles, el médico iniciará una mamografía. Este examen especial de rayos X de la mama revela pequeños focos calcificados (micro-calcificados) como signos de remodelación, nudos, engrosamiento de la piel y otros cambios en los senos.

El ultrasonido se puede usar para diferenciar entre nódulos y quistes, según el tejido, y proporciona mejores imágenes que la mamografía. En casos raros y con ambigüedades aún existentes, también se utiliza la resonancia magnética (RM de mama).

Diagnosticando el cáncer de mama

Con una muestra de tejido, el examen histológico bajo el microscopio puede determinar si la región conspicua es benigna o un cáncer de mama. Por lo general, una biopsia con sacabocados se realiza bajo anestesia local, en la que se perforan de tres a cinco muestras cilíndricas del tejido con una aguja hueca de 1, 5 mm de grosor.

Recientemente, los investigadores sospechan que en el cáncer de mama en el tejido azabache, la concentración de ferroportina, una proteína de transporte para el hierro, es demasiado baja y, por lo tanto, la concentración de hierro libre es demasiado alta. Aparentemente, los cambios en el metabolismo del hierro aumentan el crecimiento de las células cancerosas. En el futuro, la determinación del nivel de hierro en el diagnóstico tumoral podría encontrar una entrada y permitir declaraciones sobre la agresividad del tumor y, por lo tanto, sobre el pronóstico.

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